TORA U MITZVOT

MAIL SEMANAL

PARASHA MIKETZ 

 

 

YOR TZAITH DE LA SEMANA

 

 

Sab 08/30 de Kislev: Fishel Schneider Z’L,  Simón Yacher Z´l,  Elisa Fleischman Z’L;  Dom 09/01 de Tevet:  Alfredo Schottland  Z’L,  Shiendl Vda. de Trajtman  Z’L, Charles Bachrach  Z’L, Juana Jachcel  Z’L, Moisés Slochowski Z’L; 

Lun 10/02 de Tevet:  Edith R. Ackerman Z’L,  Mendel y Brane Schwartzman Z’L, Benjamín Sapler Z’L,  Misca R. de Benderman Z’L, Wella Brener  Z’L, Sara Gross  Z’L, Elena Langberg Z’L;  

Mar 11/03 Tevet:  Socie de Schneider  Z´L,  Esther Porudominsky  Z’L;  

Mie 12/04 de Tevet:  Sosea de Neiman  Z’L,  Chaim Boksenbaum Z’L;  

Jue 13/05 de Tevet:  Jacobo Gomberoff  Z’L, Szulim Gabel Z’L,  Isruel Leib Zilberman Z’L,  Rodolfo Ellenbogen  Z’l,  Leib Fleischman Yaker  Z’L, José Steck B. Z’L;  

Vie 14/06 de Tevet:  Fabesh Rosenfeld  Z’L, Nathan Rosenbach  Z’L,  Ijiel Cimerman  Z’L,   Rubén Lisigurski Z’L,

 

 

  

SHABAT SHALOM

RABINO SALOMON COHEN

 

MIKETZ, SHABAT JANUCA

 

Este Shabat es también Rosh Jodesh y Janucá, es una de esas raras ocasiones en las que leeremos tres Sifre Torah: en el primero, la Parasha correspondiente a este Shabat, Miketz; en el Segundo  leeremos acerca de Rosh Jodesh,  y el tercero, la porción correspondiente a Januca.

 

Durante los ocho días que dura Januca, añadimos una oración especial a la Amida y a la Beraja que decimos después de comer (BIRCAT AMAZON),  en la que narramos los milagros acaecidos en los días de los MACABEOS y agradecemos al Creador por ellos, la  famosa plegaria  AL HANISIM…

 

Hay un detalle que llama poderosamente la atención en dicha plegaria: “VEHIDLIKU  NEROT BEJATZROT KODSHEJA: Y ENCENDIERON LUCES EN LA TERRAZA DE  TU SANTUARIO”.  Todos sabemos que lo primero que hicieron los Macabeos, fue encender la gran MENORAH del  Templo y allí se produjo el  famoso milagro de la jarrita de aceite.  Sin embargo,  es sabido de todos que la Menorah se encontraba en el interior del Templo y no  en la terraza?  Por tanto,  ésta afirmación requiere ser explicada,  y la explicación revelará un aspecto muy importante de la vida judía:

 

En la vida de la verdadera observancia de la Torah, no hay diferencia fundamental  entre el Templo y la calle, en lo  concerniente al servicio a D-os.  Sólo  las ofrendas y los sacrificios estaban confinados al Templo, pero todas las otras formas de culto de la Torah se realizaban en todos los lugares.

 

Hoy día también los servicios de la sinagoga son muy importantes, pero sólo representan una pequeña parte de la  observancia  religiosa judía.    Sería muy triste que la religión se redujera sólo a los  lugares de culto como la sinagoga o el Templo de antaño.

En el judaísmo, nos enorgullecemos de  que nuestros hogares son sagrados  y en ello se siente la presencia Divina a  través de la observancia de los mandamientos de la Torah, como Kashrut, Shabat y las festividades etc… esta es y ha sido nuestra señal de identidad por generaciones.

 

La grandeza del milagro  de Januca no se confinaba al Templo solamente,  sí es cierto que el milagro del aceite ocurrió  allí, pero el espíritu de ese milagro trascendió inmediatamente fuera del Templo y a nuestros hogares y a nuestra vida cotidiana.

 

La primera gran reforma  impulsada por los Macabeos, fue instaurar  por primera vez en la historia de la humanidad, un sistema educativo  universal para enseñar la Torah y transmitir sus valores en el que  todo menor judío estaba incluido.   A  fin de cuentas, ellos lucharon para ser  libres  de practicar el judaísmo, sin limitaciones.

 

Las luces de Januca en nuestras casas, es otro  eslabón más de la cadena  de MITZVOT con las que nuestro pueblo santifica y embellece nuestros hogares.   Esa luz trasciende también a nuestra vida cotidiana con nuestros trabajos y en nuestra relación, entre nosotros y con los otros pueblos,  al manejar nuestras vidas inspirados  en los valores morales, éticos y religiosos de nuestra Santa Torah.

 

Éste Januca, oremos porque seamos dignos  transmisores de esa luz de Januca, que tuvimos  el privilegio de recibir de las generaciones que nos precedieron.

 

SHABAT SHALOM

 

RABINO SALOMON COHEN